Abnegación 3
Teatro
Lisandro Rodríguez
Domingo 03 de mayo 20:30 h
Teatro El Sauzal
Libro abierto

Sinopsis

Este proyecto surge del III Festival Internacional de Dramaturgia que tiene como propósito establecer pequeños puentes y cruces entre dramaturgias del mundo y directores argentinos. Por lo tanto, el puntapié inicial, fue el texto. Un comienzo difícil, teniendo en cuenta que el trabajo que desarrollamos habitualmente en Estudio Los Vidrios se aleja de las puestas textocéntricas. Por un lado, un texto extenso, complejo y muy arraigado a la cultura brasilera. Por otro, un grupo numeroso y diverso de intérpretes. De esa confrontación, comenzó el proceso de Abnegación 3. Se repartieron intuitivamente los personajes al elenco y cada uno realizó la tarea de apropiarse de su texto, de editarlo, moldearlo a su voz, a su tono, a su persona. El primer paso fue ese, pasar texto, muchas veces, para que resuene, para sentirlo, para escucharlo en voz alta e ir encontrando los puntos de conexión con nuestra realidad política y personal. Los primeros ensayos fueron distintas pruebas de convivencia en el espacio escénico: trabajamos con el concepto de búnker electoral (donde un grupo de trolls cibernéticos trabajaban sin descanso alrededor de una mesa y su única forma de comunicarse, era el texto), experimentamos con un formato literalmente coral (todo el elenco sentado en gradas diciendo el texto cuando le tocaba su turno) y también probamos separar las casas/familias descritas en el texto y observar entre todos a esos mini núcleos desarrollar sus conflictos. Una mañana, decido hacer una pasada de texto sin pausa con todos los intérpretes sentados en ronda, mirándose. Para ese entonces, el texto ya estaba completamente afilado y en ese circular interminable de voces, surgió una potencia coral abrumadora. Creo que la dirección, a fin de cuentas, es el proceso de acompañar al otro en su propia búsqueda. A partir de ahí, entonces, el trabajo se centró en ecualizar esas tonalidades y en sostener ese ritmo vertiginoso que produce el hablar con ímpetu y sin pausa. Los personajes/personas y su imperiosa necesidad de hablar y expresarse.

Horizontalidad en relación de la dirección con los intérpretes, que se traduce en horizontalidad en la relación de los intérpretes y el público. Todos estamos en el mismo lodo. En paralelo, en medio de toda la vorágine, establecí un dialogo frecuente con Alexandre Dal Farra, autor de la pieza. De nuestras conversaciones, fueron surgiendo paralelismos muy claros entre la situación política brasileña y nuestra actualidad. Un punto clave, fue la aparición de la figura de César Arakaki, miembro del elenco, militante del Partido Obrero detenido injustamente por su participación en las jornadas de lucha contra la reforma previsional de diciembre de 2017 y liberado semanas después por movilización popular. Justamente, en esta obra, su personaje reclama: “Soy el tipo de clase media que fue preso. El tipo que estaba en el lugar equivocado.” La obra original gira en torno al PT (Partido de los Trabajadores) y con César y su militancia, apareció un punto de conexión con nuestro Partido Obrero. De ahí, el devenir en el formato asamblea. Y como en una asamblea hay un orden establecido de oratoria que se debe respetar, surgió el personaje de la moderadora (no está presente en el texto original) que guía el intenso diálogo. En una asamblea, todos quieren hablar, opinar, ser vistos. Se levanta la mano, se pide la palabra y es imposible hacer una pausa ya que otra persona podría interrumpirte en la formulación de un concepto. Esta idea es la que mueve y hace avanzar el relato con una velocidad tan frenética que desemboca en la necesidad de un descanso sonoro y el ahorro de energía eléctrica y mental. Vuelve la luz y hay pecheras de colores que muestran sus respectivas afiliaciones a una familia y núcleo social determinado. Intentan dividir los bandos, pero para ese entonces, cada individualidad se diluye en el transcurrir de un diálogo que va perdiendo el sentido. Porque en definitiva, nadie escucha nada. Hay música como prólogo, intermezzo y epílogo. Todos momentos de genuina comunión, porque la música siempre calma, emociona e interpela desde un lugar no verbal. Las personas necesitamos conocernos más y mejor. Saber de nuestros deseos. Hacer deporte al aire libre. Resolver los problemas de todos los días. Generar acuerdos. Pero nadie puede quedarse la vida entera queriendo hacer un mundo mejor. ¿Qué sería un mundo mejor? En Abnegación 3, todo, absolutamente todo, es explícito. El foco es realmente ese. Los propios personajes se encargan de poner en palabras justamente la forma en que pretenden lidiar con la realidad actual y las pequeñas situaciones que se les imponen. Hipocresías políticas y contradicciones privadas. Una asamblea donde múltiples voces disparan parlamentos entre los espectadores. Un debate circular, abierto, incansable y diverso que se apropia de una obra brasilera profundamente política y contextual para dialogar con nuestro propio contexto y nuestros propios referentes políticos. Uno no es el centro. Este podría ser el lema que mejor define lo que tratamos de hacer. Correr el foco de la representación y tensionar sus límites para dejar al descubierto una realidad que agoniza. Abnegación 3 es un estado de activa incertidumbre. Incertidumbre poética y política.

GALERÍA DE IMÁGENES

DATOS

Dirección: Lisandro Rodríguez (Argentina)
Disciplina: Teatro
Fecha y hora: Domingo 03 de mayo de 2020 / 20:30 h
Espacio: Teatro El Sauzal
Autor: Alexander Dal Farra (Brasil)
Equipo

Ficha artística

Autoría: Alexandre Dal Farra
Traducción: Gabriel Ruman
Intérpretes: Juanchi Rojas, Paco Gorriz, Nanzú
Biesa, Marcela Burcaizea, Pablo Dos Santos, Veronica
Litvin, Nahuel Martínez Cantó, Marcos Videla, Cristina
Sallesses, Sofia Cobas Alé, Zoilo Garcés, Ariel
Levenberg, Adrián Sotelo, Anabela Brogioli, Alejandra
Fauquie, Dolores Cano, Carla Petrillo, Amalia
Tercelán, Emilce Olguin Ramirez, Juan Carlos
Antón, Facundo René Torres, Santiago Pra Baldi, Alan
Swiszcz, Mario Sala, Florencia Esteves, Carlos
Lossada, Cesar Arakaki, Lisandro Rodriguez, Guillermo
Rodriguez.
Diseño espacial, lumínico y vestuario: Norberto Laino, Sofia
Cobas Alé y Lisandro Rodríguez.
Fotografía en gráfica: Nacho Iasparra
Producción: Carla Petrillo y Estudio Los Vidrios
Director Asistente: Nery Mucci
Dirección: Lisandro Rodríguez

Esta pieza es una co-producción entre el III Festival Internacional de Dramaturgia, OFF
Produções Culturais, Estudio Los Vidrios y Plataforma Fluorescente. - Estreno año 2018

Maletín

La compañía

Lisandro Rodríguez

Nace en Quilmes en el año 1980. En el año 2004

crea su propio estudio de investigación y  producción escénica llamado Elefante Club de Teatro, plataforma donde desarrolla y produce gran parte de su obra, coordina laboratorios/talleres de dirección, puesta en escena, actuación. Coordina laboratorios de creación y experimentación escénica en Uruguay, Perú, México, Francia, Chile, Paraguay.

Dirige y actúa en más de 30 obras entre las que se destacan: Fassbinder. Todo es demasiado, Dios, Duros, Hamlet esta muerto sin fuerza de Gravedad, La mujer puerca. En el año 2018 cierra su etapa en Elefante Club de Teatro y funda su nuevo espacio escénico/experimental: Estudio Los Vidrios.